La endometriosis se produce cuando la capa de tejido que normalmente recubre el interior del útero (endometrio) crece en otras partes del cuerpo. Se asocia con la infertilidad y la dificultad para lograr el embarazo. Este tejido se encuentra con mayor frecuencia en los ovarios o las trompas de Falopio, pero en casos poco comunes puede hallarse en los intestinos, el hígado, los pulmones, el diafragma o incluso el cerebro.
Hasta un 35-50 % de las mujeres experimentan problemas de fertilidad como consecuencia de la endometriosis, y esta puede encontrarse en hasta el 70 % de las pacientes con infertilidad de origen desconocido sin síntomas de dolor pélvico. Afecta a 1 de cada 10 mujeres en los Estados Unidos y un diagnóstico precoz puede tener repercusiones a largo plazo en la salud de la mujer.
¿Cuáles son los signos y síntomas de la endometriosis?
Los síntomas suelen incluir los siguientes:
- Anovulación (ausencia de ovulación)
- Dolor durante la ovulación
- Dolor durante la menstruación
- Dolor al evacuar los intestinos
- Dolor al orinar
- Dolor durante el ejercicio
- Dolor durante el coito
El tejido endometrial que crece en los ovarios puede impedir la ovulación, mientras que el tejido que crece en las trompas de Falopio puede evitar que los óvulos sean fecundados o lleguen al útero. Otro síntoma de la endometriosis puede ser el dolor durante la ovulación, así como durante el periodo y, dependiendo de la ubicación del tejido endometrial en toda la cavidad pélvica, dolor al evacuar, al orinar, al hacer ejercicio y durante el coito.
¿Cuáles son las etapas de la endometriosis?
La endometriosis se diagnostica mediante laparoscopia, la cual puede mostrar el tamaño y la etapa, y puede ayudar a su médico a ofrecerle opciones de tratamiento. Se clasifica en las siguientes cuatro etapas:
Etapa 1 – Mínima: se encuentran unas pocas lesiones pequeñas en el tejido que recubre la pelvis y el abdomen, con poco o ningún tejido cicatricial.
Etapa 2 – Leve: se encuentran más lesiones que en la etapa uno, están a mayor profundidad en el tejido y existe algo de tejido cicatricial.
Etapa 3 – Moderada: existen pequeños quistes en uno o ambos ovarios con adherencias gruesas en el revestimiento.
Etapa 4 – Grave: esta es la etapa más grave y se encontrarán quistes grandes en uno o ambos ovarios.
Tratamiento y cirugía
La cirugía de escisión elimina las lesiones o heridas en el revestimiento, tanto por encima como por debajo de la superficie. Un método de tratamiento alternativo a los anteriores puede ser la cirugía de ablación o cauterización.
La cirugía de ablación o cauterización solo elimina el tejido de la superficie, pero ignora el tejido que crece debajo de ella. En la mayoría de los casos, la cirugía de ablación/cauterización no será eficaz para el manejo a largo plazo de la endometriosis porque el tejido permanece bajo la superficie. También se puede formar un exceso de tejido cicatricial con estos métodos, lo que provoca inflamación y dolor.
Las opciones de tratamiento variarán, y el manejo de los síntomas suele ser el curso de acción más recomendado antes de intentar quedarse embarazada. Cuando se busca el embarazo, se puede recomendar una cirugía menor para limpiar el tejido endometrial de sus órganos reproductores.





