Fueron necesarias seis inseminaciones intrauterinas (IIU), dos extracciones de óvulos y seis transferencias embrionarias para tener a nuestra dulce niña, Emma Rose Avila. Cuesta incluso pensar en todo lo que hemos vivido para estar donde estamos hoy, pero gracias a la perseverancia del equipo de Laurel Fertility Care y del maravilloso Dr. Collin Smikle, pudimos alcanzar uno de nuestros sueños de toda la vida: la paternidad.

Habíamos logrado un embarazo previo, pero, por desgracia, no siguió adelante. Sabíamos que no era la primera vez que el Dr. Smikle se encontraba con un momento así y supo tranquilizarnos haciéndonos saber que la lucha no había terminado. El 25 de marzo de 2021 recibimos la llamada de que estábamos embarazados. Estábamos eufóricos, pero también muy cautelosos, ya que este resultado provenía del análisis de sangre y ya habíamos pasado por esto antes. Sin embargo, esta vez se sentía diferente. Esta vez era el momento, el instante que habíamos esperado durante tanto tiempo. Me tumbé en la camilla con la esperanza de, por fin, oír ese latido, y le diré una cosa: era fuerte.
Me acerqué con orgullo al mostrador para dejar programada mi próxima cita y una de las enfermeras veteranas que había estado a nuestro lado todo el tiempo dijo: «¡Enhorabuena! Aquí es donde nos separamos». Me quedé desconcertada, porque me habría gustado que pudiéramos terminar este camino juntos.

Y llegó el momento de tener a este bebé. Tras 31 horas de parto, nuestro milagro inesperado nació el 24 de noviembre a las 23:11. Habíamos decidido no saber el sexo, y fue una de las experiencias más mágicas que hemos vivido. Como dijo mi marido: «Ya no quedan muchas sorpresas en este mundo». A las futuras parejas que desean ampliar su familia: ¡no se rindan! Será duro, será doloroso, puede que no funcione a la primera, segunda, tercera o cuarta, pero sucederá. No se rindan y sepan que no están solos. Lo único que podemos controlar en este proceso es nuestra voluntad de perseverar y no rendirnos, por muy difícil que se ponga.

Cada cita, cada inyección, los incontables tests de embarazo y los días preguntándonos «cuándo» y «por qué no nosotros» por fin llegaron a su fin. Todo por este momento tan especial, y mereció completamente la pena. No podemos agradecer lo suficiente a este equipo la dedicación, el compromiso y la tenacidad que hicieron falta para que esto fuera posible para nosotros; pero gracias a Laurel Fertility Clinic, lo conseguimos. ¡Lo conseguimos de verdad!




